Boécio

Boécio (480-524 dC) é um filósofo romano, tradutor e comentador de Aristóteles, principalmente dos tratados de lógica, cuja tradução foi amplamente utilizada durante o período medieval. Boécio é, assim, considerado uma "ponte" entre a filosofia clássica e o pensamento medieval, tendo sido conhecido como o "último dos romanos e o primeiro dos escolásticos".

Boécio

BOECIO (Anicio Manlio Torquato Severino, h.480-525). Natural de Roma. Oriundo por su padre de la familia senatorial de los Anicios, y por su madre de los Torquatos. Cursó sus primeros estudios en Roma, y muy joven aún fue enviado a Atenas, donde permaneció quizá unos dieciocho años, adquiriendo una formación muy completa en literatura y filosofía griega

Obras de Boécio

Obras.—Los cuidados del gobierno y su prematura muerte no permitieron a Boecio llevar a cabo sus proyectos en toda su amplitud. No obstante, su producción literaria es muy extensa y sus esfuerzos sirvieron para transmitir al Occidente latino buena parte de la sabiduría griega. Además de su benemérita labor como traductor, Boecio escribió varios tratados originales de filosofía y teología.

Livro V

En el quinto y último libro la argumentación es más densa y muchas generaciones posteriores no supieron aprovechar sus frutos aislados. Pero eso no significa que resultase ser menos influyente. Constituye la base de todos los enfoques posteriores del problema de la libertad.

Livro IV

Del libro IV: Boecio se queja de que la doctrina de la divina Providencia, más que resolver, agrava el problema real: ¿por qué se ve intervenir tan poco a la justicia — indudablemente, la «justicia poética» — en el desarrollo de los acontecimientos? Philosophia da dos respuestas.

Livro III

En el libro III: todos los hombres saben que el bien auténtico es la felicidad, y todos los hombres la buscan, pero la mayoría por caminos errados, como un borracho que sabe que tiene una casa, pero no puede encontrar el camino que lleva a ella.5 Chaucer reproduce ese símil en el Knight's Tale (A 1 261 y ss.).

Livro II

Con el libro II entramos en esa gran apología de la Fortuna que dejó grabada su figura en la imaginación de las épocas posteriores. Podemos esperar que en todas las épocas haya comentarios sobre la buena y mala suerte y su evidente falta de correspondencia con el mérito o el demérito; pero las alusiones medievales a la Fortuna y a su rueda son excepcionales por su frecuencia y seriedad. La grandeza que dicha imagen recibe en el Inferno (VII, 73 y ss.) nos recuerda cómo el hecho de que un locus communis llegue a ser lo que llamamos un lugar común depende del genio individual.