Simplício

SIMPLICIO (h.533).—Más importante que Damascio es su condiscípulo Simplicio de Cilicia, que estudió en Alejandría con Ammonio. Fue un erudito comentarista de Aristóteles (Categorías, De anima, De cáelo, Física). En especial los comentarios a la Física son preciosos por sus muchas referencias a los filósofos presocráticos. Comentó también el Enquiridion de Epicteto. Sostuvo la idea de la armonía entre Platón y Aristóteles, cuyas críticas no se dirigían contra Platón, sino contra algunos «platónicos». Polemizó con Filopón, sosteniendo la eternidad del mundo y la divinidad de los astros. De Prisciano (s. VI) se conservan las Solutiones eorum de quibus dubitavit Chosroes Persarum rex y una Metafrasis de los libros de Teofrasto sobre la sensación.

Después de la clausura de la escuela de Atenas (529), el año 531 Damascio con otros seis compañeros, Simplicio, Prisciano, Eulamio de Frigia, Isidoro de Gaza, Hermias y Diógenes de Fenicia, buscaron refugio en la corte del rey Cosroes I de Persia, quizá con el intento de fundar allí un nuevo centro de platonismo. No debió de ser muy grata la acogida que recibieron, porque regresaron dos años después (533), reanudando su enseñanza en Atenas en forma privada y en medio de la indiferencia general, sin ser molestados por nadie. Había terminado la última etapa de la Filosofía griega.